Cómo distinguir la calidad de un panel solar

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Cómo distinguir la calidad de un panel solar

  • Heliplast entrega una útil guía para reconocer la calidad de un panel solar de acuerdo a su clasificación en A, B y C, grados que no siempre los proveedores informan ni lo fiscalizadores exigen.

En un sistema de energía solar fotovoltaica, los paneles son responsables de la generación de electricidad. Por tal motivo, la calidad del módulo juega un papel clave para asegurar el rendimiento e inversión de la instalación.

Heliplast, empresa chilena especialista en energía solar, entrega una útil guía para distinguir la calidad del panel solar de acuerdo a su clasificación en A, B y C, en base a su apariencia y función.

Grado A significa alta eficiencia, rendimiento eléctrico uniforme y vida útil de 25 años. Se recomienda su utilización para sistemas domiciliarios, industriales y comerciales. Esta clasificación, a su vez, se divide en A1 (alta calidad garantizada), A2 (con algunas imperfecciones cromáticas) y A3 (con huellas o ligeras marcas de manipulación semi-imperceptibles).

Grado B es para módulos con ciertos problemas de menor escala, como micro-fracturas, pequeñas desviaciones o ausencia de barras conductoras frontales, rasguños, marcas o pequeñas fisuras. Estos defectos son detectables a través de pruebas con una máquina de electro luminiscencia. En los peores casos, los desperfectos de color, la celda se aprecia de otra coloración y no de otro tono.

Estas características influyen en el rendimiento, por lo que su capacidad de real es de 5 años aproximados, ya que la suma de estos desperfectos incide exponencialmente en su performance a través del tiempo. Se emplean usualmente para iluminación pública y sistemas aislados (off-grid).

Grado C indica deterioros físicos importantes en la fabricación del módulo. Estos son los mismos que en el Grado B, pero a mayor escala o cantidad de desperfectos. Su rendimiento es bastante inferior, ya que la gran cantidad de imperfecciones aplican directamente a su vida útil real y presentan alta inviabilidad ante condiciones climáticas extremas. Se usan en mercados menos exigentes.

Los paneles Grado A aseguran un producto de calidad, donde el fabricante podrá asegurar una garantía de 20 años o más. En cambio, los módulos Grado B y C presentan aspectos defectuosos en el módulo, como pequeñas desviaciones en las celdas o ausencia de barras conductoras frontales, rasguños, marcas o pequeñas fisuras. En su mayoría suelen presentarse por manipulación en el proceso embalaje o en el traslado, por lo que debe ser exigido un transporte con el debido cuidado.

También pueden presentar defectos en el embalaje del módulo, como por ejemplo problemas de back sheet, soldaduras excesivas, marcos o vidrios rayados o cajas de conexiones mal selladas.

“Estos defectos se producen directamente en el proceso de fabricación y visualmente es muy difícil distinguirlos”, señala Peter Horn, gerente general de Heliplast. Por ello, el ejecutivo recomienda realizar pruebas profesionales sobre los módulos antes de comprar o bien adquirir a proveedores certificados y de buena reputación, donde destacan las marcas alemanas.

Horn, ejecutivo con más de 40 años de experiencia profesional en sistemas de energía renovable no convencional, recomienda exigirle al proveedor que informe el Grado de Calidad en base al estándar internacional. “El problema es que no todos los fabricantes informan su estándar de fabricación, porque en muchos países -incluyendo Chile- el fiscalizador no exige la divulgación de esta información”, destaca.

 

By | 2018-05-29T22:54:01+00:00 mayo 29th, 2018|Noticias, Noticias Destacadas|Sin comentarios

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